Rhodiola Rosea: ¿Un pre‑entrenamiento sin estimulantes para el cardio intenso?
Un ensayo cruzado de 2013 encontró que una dosis única de 3 mg/kg de Rhodiola rosea, tomada una hora antes de una prueba de ciclismo de 6 millas, redujo el tiempo final de 25,8 a 25,4 minutos. La frecuencia cardíaca del calentamiento bajó de 140 a 136 lpm y la percepción del esfuerzo pasó de 6,6 a 6,0. La ventaja es pequeña, alrededor del 1,5 %, y proviene de sólo 18 personas, por lo que no es un milagro. Sin embargo, el hecho de que se perciba menos esfuerzo la convierte en una opción intrigante sin estimulantes para atletas de resistencia. A continuación se muestra lo que revelan los datos y cómo probarlo de forma sensata.
200 mg de Rhodiola aumentan 24 segundos; cuatro semanas de consumo diario no aportan nada
Una sola dosis de 200 mg de Rhodiola rosea tomada una hora antes del ejercicio incrementó el tiempo a la extenuación de 16,8 a 17,2 minutos y elevó el VO₂‑máx en un ensayo cruzado doble ciego. La sorpresa es que cuatro semanas de consumo diario no reforzaron ese efecto ni modificaron ninguna variable medida. La ganancia fue pequeña, apenas 24 segundos, y la fuerza, el tiempo de reacción y la atención permanecieron sin cambios. Aquí tienes lo que realmente encontró el estudio, quién podría probar una dosis aguda y por qué no deberías contar con “cargar” la rhodiola.